Cuidado dermatológico durante el tratamiento oncológico

Los tratamientos oncológicos pueden causar efectos secundarios cutáneos significativos. Nuestra dermocosmética oncológica utiliza productos médicos especializados para proporcionar cuidados seguros y eficaces.

¿Cómo proteger la piel durante el tratamiento?

Los tratamientos oncológicos —quimioterapia, radioterapia e inmunoterapia— pueden provocar efectos cutáneos como xerosis (sequedad extrema), eritema (enrojecimiento e inflamación, característico de la radiodermitis), descamación, prurito (picor), alopecia inducida por quimioterapia, alteraciones del cuero cabelludo, alteraciones en las uñas o cambios de pigmentación. Ante cualquiera de estos efectos, diseñamos pautas de hidratación y fotoprotección clínica estricta, priorizando una higiene minuciosa con jabones neutros y secado delicado para evitar infecciones.

¿Cómo tratamos las cicatrices postquirúrgicas?

Las cirugías oncológicas —de mama, digestivas u otras— dejan cicatrices que necesitan cuidados específicos para una correcta evolución. Diseñamos un plan de tratamiento personalizado de la cicatriz:

  • Cuidados inmediatos y preventivos: pautas de hidratación, masaje y aplicación de láminas o geles de silicona una vez la cicatriz ha cerrado, medidas con respaldo clínico para mejorar el resultado.
  • Fotoprotección estricta: proteger la cicatriz del sol durante los primeros meses es fundamental para evitar que se pigmente, engrose o endurezca.
  • Tecnología LPG médica: la endermología LPG en su modo médico estimula los tejidos y ayuda a movilizar cicatrices y adherencias postquirúrgicas, mejorando su flexibilidad. Más información.
  • Mejora de la cicatriz consolidada: cuando la cicatriz está madura, la medicina regenerativa con sustancias biológicas puede estimular la remodelación del tejido, mejorando su aspecto, elasticidad y posibles adherencias.